Monday, January 30, 2006

Una biografía de Fabián Polosecki

Sobre todo en el ámbito de la crítica cinematográfica, se tiende a pensar en términos de “honestidad” como patrón estético (ciertamente dudoso), que nadie sabe muy bien a partir de qué definirlo; aunque se infiera que el adjetivo desliza algo así como una sagacidad para alejarse de la manipulación y los golpes de efecto. Cuando en fin, qué son las lecturas sino ejercicios de manipulación cerebral extremadamente sutiles…

En este sentido, dos tipos de manipulación se desprenden de “Polo – el buscador” (Catálogos, Buenos Aires, 2005): una bastante torpe y vulgar, en la que los autores (blancos, progresistas, universitarios que van tres veces por mes al cine y están al tanto de las novedades literarias de edición nacional) intentan transmitir esa “honestidad” apelando a tesis demasiado conocidas, del tipo “es increíble que un personaje como Polo haya surgido en medio de la decadencia menemista, con alguien tan corrupto como Gerardo Sofovich a cargo del canal estatal…”, “tuvo la osadía de llevar a la tele a personajes que vivían en los márgenes” o “respetaba a sus entrevistados en tiempos en que estaba de moda humillar a la gente con cámaras ocultas”.

Y otra, que gana en sutileza y ambigüedad, en la que a partir de testimonios del propio Polosecki, y de su familia y de amigos y colegas como Rodrigo Fresán o Enrique Sdrech; se reconstruye entrelíneas los días en que las máquinas de escribir, la ingenua fe en el retorno de la democracia y la prensa gráfica como medio de comunicación masiva, cede a los ordenadores, a la llamada “fiesta menemista” y a la televisión por cable, narrando “grandes” acontecimientos como la caída del bloque soviético a partir de detalles más bien banales. Es en estas intrascendencias donde se cifra el verdadero interés de un libro que hubiera ganado más, mucho más., como biografía oral à la George Plimptom. Lástima que el ego de los egresados de nuestras escuelas de periodismo les brinde una seguridad en su prosa y sus juicios, de la que tal vez, contra los pronósticos de sus psicoanalistas, deberían dudar.

En concreto, el libro es una excelente lectura de veraneo. Lástima que algunos lectores no veraneemos.

6 Comments:

At 7:19 AM, Anonymous Anonymous said...

http://www.chavscum.co.uk/culture.php

 
At 3:48 PM, Anonymous Anonymous said...

Bueno, para empezar, es una pena que no anotes tu nombre al final del mensjae para polemizar con cierto nivel de seriedad. Cuando te atrevas a completar ese detalle, muy gustoso contestaré algunas de tus reflexiones sobre el libro.
Hugo Montero, co-autor de "Polo: el buscador".

 
At 10:21 AM, Anonymous Anonymous said...

Me parece que los autores son medios negros!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 
At 10:22 AM, Anonymous Anonymous said...

No entendí la crítica.

 
At 9:00 PM, Blogger Mundo del Cinismo said...

Querido, lo del nombre es simplemente una formalidad, en tanto que en tiempos en que todo el mundo se toma demasiado en serio la escritura, opto por renunciar a la imposición de egos (sobre todo cuando uno es un simple anónimo). Hay un correo de lectores si realmente le interesa profundizar. Y no entiendo el enojo, en tanto que el libro me parece que tiene sus valores.

 
At 7:21 AM, Anonymous Anonymous said...

Despues de leer tus opiniones, me pregunto por que perdes tu bendito tiempo comentando lecturas "veraniegas". Nos harias un gran favor a todos si, con la profundidad que te caracteriza, te dedicaras a analizar biografias mas trascendentes, como por ejemplo, la de Susana Gimenez. Tus comentarios demuestran que, ademas de cinico, tambien sos mediocre, necio y cobarde.

Roxana

 

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