Sunday, December 03, 2006

La historia de las dos pollitas con nariz desproporcionada

Si no bastara con tener que ir a los cumpleaños de amigos, una vez que se "juntan" también hay que empezar a asistir a los de sus respectivas parejas. Temprano, invariablemente. Cada vez más. El sexo es como las credenciales para prensa del Village Cines: se piensa y piensa en cómo obtenerla, se tejen estrategias y se la desea al punto de descubrir fantasías que hasta entonces desconocíamos. Pero una vez que se dispone para el uso diario, y cabe imaginarse "yendo" entre cuatro y seis veces por día, los estrenos no son tantos ni tan buenos, sin mencionar que "esa ya la vi como cuarenta veces". Quedan las ocasiones "especiales". Los cumpleaños. Entonces se cita a las ocho, para que no quede nadie después de la una y así practicar la cópula que no se tiene desde el último onomástico (de ella; en el de él, éste último bebió con los muchachos lo suficiente como para optar por una siesta nocturna).

Y una vez más, en ese fin que justifica todos los medios que es el cómo llegar a la anotación, las víctimas son inocentes: amigos que para llegar a las ocho deben atravesar un nudo de tránsito a base de taxistas que buscan pasajeros, ómnibus saturados, ancianos que no se entiende si van a doblar o a estacionar, parejas en segunda mientras se dicen "cosas lindas", parejas bajando de la cuarta a la primera ante el regaño (por parte de ella) de no ir tan rápido. Lo que hay que reconocer de las parejas "juntadas" es que, dada la falta de emoción en sus vidas, una simple reunión puede llegar a ser planeada como La fiesta de Babette. O al menos ayer había sushi. Y Sake, e incluso agua gasificada para el conductor designado que cuenta con el deber moral de diluir y eliminar el grado de alcohol (consejo de Narda Lepes).

Algunos notaron la ausencia de una soltera codiciada. Que en realidad eran dos. Peleadas entre ellas, de ahí que no haya sido invitada ninguna. Tal vez no se pueden ver porque la soltera codiciada (original) no soportó que su amiga de senos y nariz desproporcionados haya dejado a su novio y compita ahora en el terreno de las pollitas. Su ex novio es médico. Residente. El comentario general era que estaban juntos desde los diecisiete, y que ella "le bancó" la carrera. No en el sentido de que le diera dinero para comprar apuntes, sino en el de soportar que sus amigas y conocidas hablaran de hombres que las llevan a Olsen y Novecento y "pagan todo", mientras que un estudiante de medicina, que no tiene tiempo para buscarse un trabajo, difícilmente pueda pagar una cena costosa. ¿Qué puede responder en un caso semejante? ¿"Mi novio iba a llevarme a Jackie O para celebrar nuestro aniversario pero tuvo que comprarse un manual de neurología así que celebramos en casa, en la cocina, mientras en el living mi padre trataba de sintonizar una imagen en blanco y negro del codificado"? Peor, cuando alguien le contara que el sábado se fue a dormir a las 18hs del domingo, y tener que responder: "mi novio rinde bromatología así que fuimos a tomar un café y después volví a casa y miré El show creativo".

Hubo un brindis por una pareja que anunció boda para el año próximo. Él solía ser un playboy frustrado. Hace poco pidió consultoría para armar trama funcional al engaño de su novia con la heredera de un emporio de kioscos. Llegó a proponer ir al kiosco que la heredera suele atender, hablando por celular de acciones y opciones y títulos, y al colgar comentar a la heredera: "no se puede confiar en los empleados". Al enterarse de la buena nueva de la ahora soltera codiciada, un saxofonista de la banda de la Policía Federal, empezó a recolectar información potencialmente útil cual Loco por Mary o Todos dicen te quiero. Se llegó a tramar que tuviera en consideración el hecho de que ella es psicopedagoga, para contactarla y pedirle asoseramiento por un proyecto de una banda musical integrada por niños problemáticos. Y así comenzar el galanteo. Incluso se pensó en el argumento que la convenciera de que se canceló por falta de fondos el proyecto que nunca existió. Le dije que si estaba tan interesado en el tema solteras, había una fiesta. Pero en cuatro horas debía madrugar para tocar en un espectáculo de la banda de policía.

Llegamos a la calle Arengreen. Mi amiga, la productora, estaba preocupada. De todos los tipos a los que había echado un vistazo, no le gustaba ninguno. Ni siquiera el conductor radial y televisivo Andy K, de paso va savoir pourquoi (y a quién le puede importar). La ausencia de aperitivos para refrescarse, o mejor dicho el desafío primero de moverse y luego de llegar a la cocina, ignorando si se podrá regresar, a lo sumo con una vulgar cerveza o un vaso de jugo, sembraban nostalgia por los gin con tónica de las parejas sin vida sexual.

Había un par de pollitas. Una prima y una arquitecta que también dejó a su novio y tenía la nariz desproporcionada, aunque senos tan minúsculos que evidentemente siquiera eran disimulados por un soutien con relleno. Hablando con niñatos. Menos carismáticos que un semáforo. Tan apáticos que fue una de ellas quien pidió la casilla de correo electrónico de uno de los dos.

Empezaba a ser tarde. Y más que el "descontrol" predominaba el éxodo.

Y hacia ahí nos fuimos.

3 Comments:

At 11:36 AM, Anonymous Anonymous said...

interesante. queremos saber qué pasó con las pollitas después; queremos saber más, más.

 
At 8:50 AM, Blogger Mundo del Cinismo said...

No mucho, querida Mariash (de ahí el "fuera de campo"). Yo iba hacia el oeste, las pollitas al norte; por ende se fueron en el auto de mi amiga, la productora. Para explicarles cómo salir hacia Avenida Avellaneda, ya que no siguieron mi consejo de Juan B. Justo, debí improvisar un mapa digno de Indiana Jones en busca del Santo Grial. Y eso que era doblar a la derecha y seguir cinco calles. Tan perdidas estaban, que me preguntaron cómo llegaban a Independencia (estando del otro lado de Rivadavia).

 
At 6:51 AM, Blogger EL ODIANTE said...

Me resulta triste esta crónica. Tanto, que me da miedo lo que pueda pasar en unos años, ya que poco a poco entre mis amigos y etc esta pasando lo mismo.
Escribite algo de cine. Ayer pude ver: "El gran truco". Muuuy buena.

 

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