Sunday, June 10, 2007

Historia de la sexualidad

Hasta hace unos años (no tantos, aunque lo parezcan), el acceso no al primer porno sino a las primeras tetas y a las primera cogidas pasteurizadas, resultaba bastante más complejo que esperar a que mamá se fuera a dormir y hacer un recorrido por los canales de cable. Sí. Así es. Alguna vez no existieron las carpetas ocultas ni los historiales que borrar, sino que había que pensar cómo conseguir el material (siempre había alguien que conocía a alguien que conocía al hijo del dueño de un puesto de diarios que se llevaba a escondidas algún video erótico ambientado en una academia de ninjas), y luego dónde y cómo esconderlo.

Eran tiempos en que las empresas recientemente privatizadas despedían personal, y las indemnizaciones eran desperdiciadas en licencias de taxis, lavaderos de ropa y videoclubs...

Y ahí estábamos los tímidos, incapaces de reunir el valor necesario para ir por el gran pozo, que se podía titular Los placeres sexuales de Elsa o Por la puertita de atrás, despacio. Quedaba, entonces, la opción de buscar algún filme prestigioso y creer que alquilar El amante (de Jean-Jacques Annaud) resultaba bastante más discreto que ir a por El despertar (aquel softcore con la conductora infantil Xuxa Meneghel pavoneando unas tetas algo minúsculas).

En el principio fueron culos y tetas. Y así fue como muy de vez en cuando se colaban cosas más interesantes, como Perversa luna de hiel, El diablo en el cuerpo o El festín desnudo.

Y un título tan falso como Sexo, mentiras y video.

Falso porque las mentiras y el video estaban mucho más resaltadas que el sustantivo principal. Los personajes hablaban mucho más de lo que cogían. De hecho, dos de sus protagonistas eran un sujeto incapaz de excitarse en presencia de alguien y un ama de casa que empieza a tener fobia al contacto corporal. El título original iba a ser 42:06 (el tiempo que dura un video que es central para la resolución de la historia). Y por suerte que no lo fue porque de haber sido así es improbable que la hubieran adquirido los Weinstein. Y todos sabemos lo que sucede con las producciones "independientes" que no adquieren los Weinstein. Y también con las que adquieren, sí, basta con revisitar a Peter Biskind y enterarse del gentil rechazo de Soderbergh cuando Harvey se autopropuso como el distribuidor que Schizopolis no encontraba ni encontró.

Aunque sería absurdo sostener que se trata de un film olvidado, la presencia en el tiempo base de Sexo, mentiras y video resulta una decepción para lo que fue: si no la única, una de las escasas óperas primas en ganar la Palma de Oro de Cannes. Basada en las experiencias de un director de 26 años, que entonces se fotografiaba en un homenaje a Kurosawa junto a Scorsesse, Wajda, los Taviani y otros notables. Un taquillazo sin estrellas, rodada en no más de diez locaciones, con primeros planos y monólogos.

¿Y dónde fueron a parar los afiches amarillos, con James Spader y Andie McDowell y los innumerables premios y nominaciones, onmipresentes en cualquier videoclub? Andie McDowell terminó con los Muppets. Y James Spader en una serie con William "Viaje a las estrellas" Shatner y lo gordo que está (James, no sólo William). Aunque imdb acusa que Laura Sangiacomo siguió trabajando, por estas calles nunca más se la vio. Y a Peter Gallagher se lo recuerda no por esa basura de American beauty, sino por una con Sandler en la que era dirigido por el borracho del bar de Sexo... Película que se conserva más que bien en las copias piratas de ediciones en Zona 1, a diferencia de otras contemporáneas que no lograron sobrevivir a la reedición y revisita de la obra completa de John Cassavettes.

No hay mucho para decir de Steven Soderbergh. La cagó. Resucitó gracias a alguna concesión astuta. Hizo alguna obra maestra involuntaria (Vengar la sangre). Fue socio de Clooney y luego se separaron pero siguen siendo amigos de juerga y de rodaje. Prometió una adaptación de La conjura de los necios con Will Ferrell como Ignatious. Asumió el riesgo (o tuvo la soberbia) de filmar una adaptación de Solaris mucho más discreta que otras prometidas obras maestras que hicieron aguas. Hizo cuatro filmes en tres años: una secuela, otro pretencioso experimento en video con actores desconocidos, un muy digno pastiche en blanco y negro en clave de homage al cine de la posguerra y otra secuela de la secuela. Ahora promete dos películas con Benicio del Toro como Ernesto Guevara de la Serna. Si cabe, le agradecemos que en ninguno de los peores momentos de su carrera haya hecho público el deseo de revisitar Baton Rouge, y qué fue de la vida de los personajes de su ópera prima.

Y mientras tanto, esperar que en 2009 (no falta tanto) Criterion prepare alguna edición aniversario de Sexo, mentiras y video, con los extras que faltan en la de MGM. Y seguir convencidos de que James Spader es uno de los mejores actores del mundo, sólo que a diferencia de colegas muchos más "respetados" y "respetables", no necesita demostrarlo ni que se lo digan.

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6 Comments:

At 7:26 AM, Blogger Mr. Goodman said...

Mucho recuerdo las noches de Cine Nacional en canal 13. Quedarme despierto por horas con el boton 'canal +' listo por si caía alguien mientras miraba a esas mujeres informes con sus ropas alfonsinistas y sustituidoras de importaciones.

Ahora no las puedo ver, de hecho ninguna de ellas. Me da horror pensar que esas mujeres tienen unos 60 años ahora, que fuman virgina slims con dedos arrugados y tienen la voz de Adriana Varela.

Antiguo esplendor, como las ruinas de Babilonia.

 
At 8:27 AM, Blogger Barna said...

De acuerdo sobre Spader. Un actor ciertamente subvaluado que sabiamente se cuelga de las bolas este hecho y sigue haciendo lo que le parece.

En cuanto a la serie que tiene con Shattner, "Boston Legal", es de lo mejorcito que he visto (o mas bien, no visto...) en cable ultimamente, junto con "Dr. House", que tambien se las trae.

"Sexo, mentiras y video" me gusto pero a la vez me dejo con sabor a poco. Una pelicula rara.

 
At 3:53 PM, Blogger Mundo del Cinismo said...

Sí, sí, cómo olvidar el subgénero cárcel de mujeres. Rodríguez/Tarantino deberían hacer alguna explotation para homenajearlo (con Leslie Easterbrook, de la saga Locademia de policía, como la mala de la prisión, y alguna pendeja de Gilmour Girls como la nena injustamente acusada).

No vi las series que decís Barna, pero 30 rock es una gloria (con otro gran subvalorado como Alec Baldwin, haciendo de un tipo malo, muy malo).

 
At 8:59 PM, Anonymous Mr. Sometimes said...

Increíble subgenero! Mujeres en una carcel, el momento de las duchas, el momento de amor duro. Los tatuajes y las pesas. La grandota de pelo corto que abusa de las demás pero solo quiere amor.

Si tuviese que compilar mi vida sacando las partes inútiles un 20% del tiempo excluido estaría dedicado a los momentos de espectativa esperando ver un seno a las 3am en una película de clase B.

 
At 11:23 PM, Blogger Capt Midnight said...

Ruego a MdC una reseña del opus de Lucía Puenzo.

 
At 12:36 PM, Blogger Mundo del Cinismo said...

Estoy en eso Capitán! (sucedió que vi el esperpento hace ya casi un mes, y recordé que existía anteayer, por gentileza de una propaganda callejera). Y sí, Chipi. Habría que hace un ranking de películas que si no pasaron al olvido fue gracias a las tetas de su protagonista.

 

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