Sunday, October 01, 2006

¿Y también tú, Marty?

Hay que reconocerle un gran mérito a la todavía novel compañía Vertigo Entertainment, a pesar de todo lo legítimamente malo que se puede pensar de la misma, dado que su especialidad son las remakes de filmes asiáticos que no necesitan de. Pero decíamos, el gran mérito: conseguir que The lake house (2006), basada en la coreana Il Mare (2000), parezca no tanto una película de su director, el alguna vez muy porteño Alejandro Agresti, sino más bien una de Adam Shankman o Gurindher Chadha. Que no son Robert Luketic ni Luke Greenfield, y ya ni pensemos en el gran Todd Phillips, pero en fin, mejor algunos minutos de Bend it like Beckham que toda la filmografía del realizador que tuvo que ser absorbido por Hollywood para dejar de insistir con los desaparecidos y los discos de Spinetta.

Algo es...

Sobre todo luego de ver el trailer del inminente y rimbombante lanzamiento de la compañía: The departed, traducida localmente como Los infiltrados, quitándole todo misterio y sutileza al original de Hong Kong internacionalmente batuizado Infernal Affairs. Es un trailer, es cierto. Un trailer en tiempos en que los mismos muestran escenas que quedaron afuera de la película, o que fueron rodadas para quedar afuera de la obra pero no de su aparato promocional.

Sin embargo, para aquellos ingenuos que todavía creíamos que al buen Marty Scorsese, luego de años abordando el tema de la culpa y la redención, sí le quedaba una oportunidad de salir del decadente pozo en que se sumió luego de Casino (y demostrar que su más o menos reciente documental sobre los primeros años en la vida de Robert Allen Zimmerman devenido Bob Dylan no fue sólo una excepción a la regla), todo indica que la luz del final del túnel tiene todas las posibilidades de convertirse en una aún más creciente oscuridad (si acaso cabe).

Al circular la noticia de que Scorsese se haría cargo de la remake del primer episodio de la trilogía de Wai Keung Lau y Siu Fai Mak, se podía pensar que más que de un remake, se trataría de una versión. Como El color del dinero (en teoría de una secuela de The hustler) o Cabo del miedo (remake de una película muy menor de J.Lee Thompson). Una excusa para explorar sus mejores marcas: los comienzos por la mitad o por el final, las mejores secuencias de títulos desde Hitchcock, la putrefacción de rubias angelicales, un soundtrack desquiciado que no se detiene un segundo y cuesta en derechos lo que el presupuesto anual del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales de Argentina.

Y no. En el puto trailer se ve una remake cuadro por cuadro, en locaciones que bien podrían ser las de Hong Kong, si tuvieran un poco más de personalidad. Con los modelos DiCaprio y Damon reemplazando a los mucho más hollywoodenses (en el buen sentido) Tony Leung y Andy Lau, y los peores tics de Jack Nicholson en el refrito del personaje a cargo del legendario Eric Tsang. ¿Por qué no lo llamó a Joe Pesci, dado que en su impasible ira, Nicky Santoro y Tommy DeVito parecían los principales referentes del gángster Sam, consejero devenido en jefe de tríadas, que ve perdiendo sus códigos y siempre que es interrogado lo vemos comienzo fideos? Siempre, también, frente al policía en la piel de Anthony Wong, que es lo más parecido a un James Woods chino, o un Bobby DeNiro al que queda algo de talento.

Último momento: en el preestreno de The departed, Marty se fotografió con Bono y algún otro de esos imbéciles de su banda. No, no es que lo recaudado irá a un país ´con el 80% de su población enferma del síndrome de HIV, y un dictador que luego de gobernar durante 18% fue depuesto y se llamó a elecciones en que resultó elegido presidente constitucional; sino que en vez de triadas en la remake los mafiosos son irlandeses. De ahí que en el trailer, amén de un cover de Pink Floyd tan horrible que parece Pink Floyd con Gilmour&Mason, suena un leit motiv celta, que bien podría interpretar cualquier banda de gaiteros.

¿Dónde quedó el director que vio y ve todas las películas, incluso las malas (o mejor dicho sobre todo las malas), que ante la ópera prima de un plagiario tres cool canonizado por la intelligentzia, seguramente dijo: "¿ese cree sabe de violencia? ¿Cree que la violencia es un videoclip? ¿Un juego electrónico? ¿Cree que es original nombrando a sus personajes con colores, cuando yo lo hice hace veinte años en Calles salvajes?"? Y acto seguido, claro, convocó a su guionista de Buenos muchachos, y a partir de un montón de notas desarrollaron un proyecto en principio llamado Vegas. Estrenado, sonoro fracaso de crítica y público mediante, con el título de Casino.

Y aunque en los extras de la edición doble en DVD se muestra orgulloso del redescubrimiento de Casino, a partir de lectores de la Guía Maltin que descubren Buenos muchachos; en el documental Scorsese on Scorsese, del experto en audiocomentarios de DVD Richard Schikel, Marty explica que al rodar la muerte de Joe Pesci en Casino, de pronto tuvo una iluminación y descubrió que la violencia no tiene nada de poética, y que en ese sentido sus filmes, de alguna manera, habían tocado fondo al glorificarla.

Y desde entonces no fue el mismo. Sobre todo para sus fieles espectadores.

Mientras tanto, Vertigo anuncia más innecesarios remakes de obras maestras como Oldboy, The mission y My sassy girl. En esta última, al menos estará Elisha Cuthbert (a.k.a."la hija de Jack Bauer", a.k.a. "la chica de la puerta de al lado").

1 Comments:

At 12:14 PM, Anonymous Barna said...

Dios, lo que puede ser un remake de Oldboy. No quiero ni pensarlo...

 

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