Tuesday, June 21, 2005

Queremos tanto a Aimee Mann

Cuatro habitantes del Mundo del Cinismo planifican noviazgos: una joven cool con un periodista levemente afeminado, una doctora adicta al sexo con un radiólogo (que mantiene su tren de vida gracias a los tres restaurants que gerencia su padre), una jefa de prensa con un DJ y una experta en comunicación interna con un movilero que de momento sólo muestra en cámara su mano con el micrófono.

Por suerte Aimee Mann nunca será famosa. Porque si lo fuera sabrían que de antemano la casa gana, con sólo escuchar: "Ahora que acabo de conocerte / vas a echarme en cara / que nunca más volveremos a vernos".

Parafraseando a Paul Thomas Anderson, "Aimee es una gran observadora de los asuntos más jodidos que nos solemos preguntar: "¿Cómo creer que alguien puede llegar a amarme?", "¿Cómo mierda puede alguien amarme?", y la gran favorita, "¿Por qué amar a alguien cuando es irremediable que signifique una tortura?"

Én términos cinematográficos, mientras los catro habitantes crean que están viviendo su "Love actually", al final descubrirán que están viviendo su "Magnolia", entre suicidas, abusados, enfermos terminales y niños prodigios sin corazón cantando a coro: "Pero ahora ya sabés / que ésto no va a parar".

4 Comments:

At 10:13 AM, Anonymous Anonymous said...

La situación es más patética aún, si tenemos en cuenta que las 4 están (o estamos?) ilusionadas con 4 sujetos que muestran ciertas características , cómo llamarlas, "poco felices", a saber:
uno mide un metro cincuenta
otro tiene unos cuantos kilos de más
un tercero es impotente
un cuarto tiene su estudio en almagro, no greenwich village

 
At 2:42 PM, Anonymous Harry Haller said...

Is to love just a waste? And why does it matter?...The Flaming Lips, 2002.
No sé si es tan patética la situación...Si el amor se rige por una lógica imperfecta, no se debería confiar en que sus improvisados protagonistas ostenten cualidades impolutas.

 
At 5:28 PM, Anonymous El arca perdida said...

Sean Connelly, periodista exedido de peso, al que pensè declarar al instante mi concubino oficial, se perdió en alguna selva amazónica junto con su alter ego Sean Connery, el padre de Indiana Jones.

O es eso o decidió "olvidar mi teléfono". Por el bien de mi psiquis me inclino por la opción del Amazonas

 
At 3:06 PM, Blogger Mundo del Cinismo said...

O no serás una chica Bond... (risas)

 

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