Tuesday, June 27, 2006

Recuerdos Televisivos IV - Silvia Pérez en Ghandi

(No me pregunten qué hacía por ahí) pero al pasar por la puerta de la librería Ghandi, alguna vez autodenominado "foro" de nuestra clase intelectual progresista (en donde un profesor de literatura argentina, que todavía promete magnun opus en el que supuestamente trabaja desde hace varios años, desayunaba con el matutino La Nación y un bolígrafo luego de una resaca de vino barato y acoso para con alguna alumna no demasiado sofisticada que lo rechazó amablemente, y en donde el director de cine hoy radicado en Hollywood bebía un Criadores y se hacía amigos a los que pedir un pequeño préstamo para solventar su adicción al polvo mágico de Santa Cruz de la Sierra), me pareció ver un letrero con el nombre "Silvia Pérez".

Silvia Pérez. No Linda Péretz. La chica Olmedo de los ochenta, no la en otros tiempos protagonista de un sexplotation con Ricardo "Los Superagentes" Bauleo y una conejera, hoy casada con un Charles Forster Kane convencido de que su esposa sí tiene talento y sí puede hacer de ella una gran estrella (por ahí andan su versión de Popeye con Victor Laplace -que dicho de paso, ¿no sería un excelente presidente en una película argentina del subgénero presidentes?-, de la que saldría su personaje infantil plagiado de Olive Oil conocido como La flaca escopeta, y el supuestamente exitoso unipersonal No seré feliz pero tengo marido). Silvia Pérez. La secretaria a la que acosaban Alvarez y Borges en el sketch de No toca botón, la amiga de Silvia Peyrú que se pasea en topless y a la que Tristán compra el tapado de bizón en Las minas de Salomón Rey, la secretaria con la que Tincho Zabala escapa un fin de semana a Mar del Plata en Atracción peculiar, tapa de Playboy a fines de los ochenta (¿o fue a principios de los noventa?), suerte de Jekyll y Hyde en la estudiantina El profesor punk y luego de la muerte de Olmedo convertida en instructora de yoga, así como Susana Romero se hizo artista plástica, Divina Gloria cantante new-wave, Beatriz Salomón señora de... un respetable cirujano plástico que luego resultó un vulgar abusador, y un largo etcétera.

Silvia Pérez en Ghandi... hace una obra de teatro con una tal Jessica Bal, que suena a Jessica Biel, pero no, Bal, como Santiago Bal. El hombre que hubiera sido la perfecta elección para una película basada en Locuras de Isidoro, aunque hoy Luke Wilson pone en duda la afirmación. Uno de los tantos reparto en la telecomedia Mesa de noticias de y con Juan Carlos Mesa, que si me lo preguntan prefiero su refrito El gordo y el flaco (con el hoy tan "prestigioso" Sbaraglia como galán oficinista, la mencionada Divina Gloria imitando a Madonna, un androide llamado Robolubo, el hoy resucitado Paolo "el roquero", Cristina Alberó -lo más parecido a la Virginia Madsen argentina- en clave de femme fatalle y Ricardo Espalter como diplomático ruso -y si hubiera justicia hablar de Espalter nos llevaría a Hiperhumor, y Noemí Alan como masajista que se quita una prenda a cambio de un reloj o una muda de ropa y su frase "la tanguita, después de la tandita", o al sketche de la farmacia con el dependiente que imagina un aviso de Agfa que toma vida en Amalia "Yuyito" González y le pregunta "¿cómo andás del rollo? ¿querés que te cargue la máquina?", o esá aún más desquiciada reversión de la farmacia que cambiaba de local semana a semana y recibía a un cliente que pedía un producto ajeno al comercio y que al no conseguirlo disparaba una no menos desquiciada arenga política).

Me dicen que Santiago Bal estuvo casado con Silvia Pérez. Y que Jessica es el fruto de su amor. Madre e hija. En Ghandi. Y no es teatro de revistas. ¿Alguien recuerda una serie con Santiago Bal y Carmen Barbieri, por canal 13, que se titulaba García ama a García?. En fin. Parece, también, que Silvia regresa al cine con Cara de queso - Mi primer ghetto. Idiotez indie ambientada en un country de familias judías, con la chica de La niña santa a la que no se apoyan y la participación de Sergio Denis (!). Ahhh, el populismo acrítico del Nuevo Cine Argentino, una vez más intentando resucitar a celebridades de segundo nivel. Ya pasaron Darío Vittori, Emilio Disi, Mimí Ardú, María Fernando Callejón, Rolo Puente y Gogo Andreu, sin demasiado suceso.

Tal vez pronto llegue el turno de Juan "Díaz" Cuchuflito (a.k.a. Juan en Calabromas, a.k.a. el conde Drácula en el episodio de Johnny Tolengo en que descubre que en piso de arriba tiene un vecino vampiro). O de Carlos Artigas (a.k.a. Teo, el mucamo liliputense de Tolengo, a.k.a. el hombre que está sólo y espera de Polémica en el bar que observaba a Sofovich con mirada psicópata, a.k.a. Cortinez, paciente del masajista Héctor Lentini en la telecomedia Así son los míos -que en tiempo de la tv estatal necesitó un giro para recuperar audiencias, y de ser una comedia coral/costumbrista sobre las familias de un masajista, una docente y un editor de películas en vídeo, se convirtió en una telenovela con la mencionada Cristina Alberó buscando a su hijo, Gustavo Garzón como un electricista que la ayuda y de paso enamora, y Gustavo Bermúdez como empresario tercer vértice del triángulo).

5 Comments:

At 12:36 AM, Blogger Marco Pollock said...

¿Cuánto falta para que Pipo Cipolatti nos otorgue "Boro boro, la película"?

Me pregunto...

MP

 
At 8:16 PM, Anonymous merrick said...

¡Yo también la vi a Silvia Pérez en Gandhi! Fue el viernes 19 de mayo a la noche, por si sirven los datos.

 
At 5:50 AM, Anonymous Guillermo said...

Loco, ¡Cuanto snobismo mal parido! No se quien joraca es Silvia Perez ni me importa, pero hacer una "critica" basandose en los trabajos anteriores es de cuarta (no hablemos de que en el caso de la hija de la tal silvia la minimizás tomando en cuenta la fama de sus progenitores!)
Por ahi lo que hicieron es una bosta, pero anda a verlo antes de hablar en tono tan despectivo, si no sos igual de incoherente (por no decir otra cosa) que los que alaban el trabajo de algun "famoso" solo por el prestigio que tiene.

 
At 10:21 PM, Blogger *nat said...

Cuánto me alegra que alguien antes que yo te haya dicho la mitad de lo que pienso (me refiero desde luego a Guillermo). La otra mitad es, sin eufemismos, que sos un intolerante y un idiota, de los que creen saberlo todo antes de haber sabido siquiera que no son ellos los habitantes únicos del universo.

De todas maneras me alegra que existan blogs como este donde encontrar la expresión directa de la necedad de muchos (a la vista). Es bueno saber a qué atenerse.

Saludos!

 
At 4:26 AM, Anonymous Anonymous said...

poca paja en tu vida

 

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