Sunday, April 08, 2007

Mientras transcurre otra edición del BAFICI

La semana pasada, el newsletter del actual régimen del triple o el cuádruple discurso (a.k.a. Página/12) entrevistaba al actor, conductor, productor y ahora (parece) director Gastón Pauls. La excusa era el "compromiso" de Alejandro de Montaña rusa con la causa de los ex combatientes (si realmente tienen una), a propósito de un nuevo aniversario de la fallida "reconquista" de las Falkland. Y en algún lado Gastón comentaba que entre sus proyectos, amén de un biopic sobre un cura lo suficientemente ignorante como para haber militado en el peronismo (al que Gastón se refería por su nombre -"Carlos merece...", "Carlos luchó...", "Me parece que Carlos..."), va a hacer una comedia en TELEFE. Sobre un actor que vive al día a través de participaciones muy pequeñas, mientras lucha por conseguir un papel con algún parlamento.

Parece que ni Gorodischer ni Cecilia Sosa ni ningún otro chico cool pasaron por el diario aquel día. Para poner en práctica su sagacidad e ironía, y llamarlo a Pauls para preguntarle: "¿Gastón, no deberías engordar un poco para consagrarte como hermano mogólico de Ricky Gervais?" (tal vez no fueron al diario porque estaban ocupados armando sus grillas para el BAFICI).

Tal vez sea coincidencia, o una conexión mental entre genios, pero el argumento de la serie de Pauls y TELEFE se parece mucho al de Extras. La serie de Gervais y Merchant inmediatamente posterior a The office. Pero considerando que Extras ya tuvo dos temporadas de seis episodios en la BBC, entonces algo huele mal cerca de la estación Pichincha...

Lo cierto es que será una pena que tantas personas tengan acceso a la serie de Gastón y tan pocas a la de Gervais. Porque a primera vista, con el argumento ya enunciado, se podrá pensar que Extras es a The office lo que Curb your enthusiasm a Seinfield (no es casual que por ahí circule un documental para TV en el que Ricky Gervais conoce a Larry David). Pero nada más equivocado. Más allá de algún que otro tic que comparten los personajes creados e interpretados por Gervais, las diferencias son muchas: empezando por el hecho de que Extras aprovecha el suceso de The office, a la hora de convocar celebridades para la parodia y la (auto)parodia. Y ahí están: Ben Stiller convertido en un no tan mezquino como manipulador cineasta a cargo del biopic de un refugiado del este de Europa que perdió a su esposa e hijo, Kate Winslet ofreciendo consejos para un efectivo dirty-talk en los descansos de una película sobre el holocausto que hace sólo para ganar un Oscar, Daniel Radcliffe obsesionado con el sexo y lanzando sin querer un preservativo a la cabeza de Dame DianaRigg, Orlando Bloom obsesionado con una extra solterona que no lo considera tan atractivo como Johnny Deep y Chris "Coldplay" Martin preguntando si puede promocionar el lanzamiento de un grandes éxitos de su banda en el contexto de un spot publicitario que busca sembrar conciencia sobre la falta de agua potable en varias naciones del tercer mundo. Todo en el marco de un humor muy amisiano sobre los éxitos aparentes y los fracasos crónicos y la envidia entre colegas.

Pero la serie avanza más allá de estas participaciones de tantos famosos en el rol de "himself". Las mismas no sólo no "distraen", sino que en algunas ocasiones son propias de las tramas perfectas, de menos de media hora. En la segunda temporada, el extra ubica en la BBC su propia sitcom. Una comedia patética, con risas de claqué, que parece un clon proletario y populachero de The office. El extra empieza a ser famoso. No puede ir a su pub porque lo reconocen y no se le quitan de encima. Va a un sitio bastante snob en el que lo insultan por participar de un programa tan bajo. Lo ubican en el VIP e inmediatamente le piden que se retire, porque acaba de llegar David Bowie y necesitan la mesa. El extra devenido extrella corrompe al vigilancia del VIP. Se sienta junto a Bowie. Le cuenta su historia. Y acto seguido, frente a toda la crema del lugar, Bowie improvisa una canción sobre un hombre gordo y mediocre, con nariz de cerdo, que se rebaja por fama haciendo una comedia para el gran público.

Difícilmente el ego de Gastón "Ser urbano" Pauls alcance ese nivel de autoparodia.


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5 Comments:

At 8:32 PM, Blogger Daniela said...

Supremo.

 
At 4:07 AM, Blogger Barna said...

Ah si, nuestro querido Gaston, profundamente preocupado por el devenir de las clases desamparadas mientras corta una linea con su Visa Platinum en una remota mesa del Museo Renault...

Amen de las payasadas usuales que suelen colorear estos ciclos, recomienda MdC algun evento del BAFICI? Mi ignorancia cinematografica y espiritu iluminista (puaj) me tientan, pero temo caer presa de vendedores de cuentas de vidrio.

PD: Alguien sabe donde carajos se puede conseguir "Dr. Strangelove" en DVD?

 
At 9:41 AM, Anonymous swan said...

excelente. Sólo le pido que mantenga y el ritmo y la calidad.

pd: me esperaba algun comentario respecto a quienes tuvieron la suerte de entrevistar a Tom Waits -y quedar en ridículo- durante su estadia en buenos aires haciendo campaña por Telerman: Mariana Enriquez y Martin Perez

 
At 10:21 AM, Blogger bon fille said...

Nunca subestimes la capacidad de mover involuntariamente a risa de Gastón "quieroserPolosecki" Pauls.

 
At 8:06 PM, Blogger Mundo del Cinismo said...

link del dealer, querido barman http://gurus.edsullivandvd.com/catalog/advanced_search_result.php?keywords=dr+strangelove&x=0&y=0

 

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